Cómo debemos cuidar nuestra próstata de forma correcta

Cuando hablamos de prostatitis consideramos que la glándula prostática esta inflamada. Esta inflamación puede deberse a un proceso infeccioso o no. Cuando es una bacteria la responsable de la inflamación hablamos de prostatitis bacteriana y puede ser aguda o crónica, pero en ambos casos se identifica el agente infeccioso. Cuando no existe infección, solo inflamación, hablamos de prostatitis crónica/ síndrome de dolor pélvico crónico. Puedes consultar la clasificación de la prostatitis en nuestra sección de “Prostatitis y dolor pélvico”.

Cómo evitar la aparición de prostatitis

En muchas ocasiones la prostatitis crónica está precedida de una prostatitis bacteriana aguda, uretritis, epididimitis o cistitis. La entrada de patógenos en la próstata se produce a través de la uretra vehiculizados por la orina, desde la uretra, la vejiga o el epidídimo.

Un porcentaje de estas prostatitis agudas pueden convertirse en crónicas y desarrollar dolor (síndrome de dolor pélvico crónico). Para prevenir la aparición de una prostatitis crónica es esencial:

  • Evitar en la aparición de prostatitis bacteriana aguda y otras infecciones del tracto urinario (uretritis, epididimitis o cistitis).
  • Adecuado tratamiento antibiótico cuando aparecen estas infecciones.

Si sabemos que hay un mayor riesgo de que la prostatitis bacteriana aguda se convierta en crónica cuando el tratamiento antibiótico no ha tenido la duración suficiente. Se recomienda que se mantenga durante 6 semanas. Es difícil establecer cuanto dura una prostatitis aguda, si bien es cierto que tras el inicio del tratamiento antibiótico los síntomas suelen aliviarse en la primera semana.

¿Cómo evitar la aparición de prostatitis aguda, epididimitis, uretritis, cistitis?

  • Mantener relaciones sexuales protegidas.
  • Evitar relaciones sexuales de riesgo.
  • Evitar mantener relaciones si nuestra pareja presenta síntomas de infección.
  • Orinar tras las relaciones sexuales.
  • Evitar prolongar o retener la eyaculación.
  • Adecuada higiene intima (limpieza del surco blanoprepucial).
  • Evitar la deshidratación.
  • Evitar los traumatismos repetidos en la zona (montar en bici, en moto, a caballo).
  • Evitar la sedestación prolongada.

Al evitar la aparición estas infecciones disminuimos el riesgo de desarrollar un prostatitis crónica y dolor pélvico. No obstante, en algunas ocasiones no hay una infección previa. Se han identificado otras causas posibles:

  • Inflamación debido a trauma (montar en bici, moto, caballo)
  • Inflamación debida a la flora prostática habitual.
  • Alteraciones inmunológicas.
  • Dolor neuropático.
  • Factores psicológicos como el estrés.

Con el conocimiento que disponemos hasta este momento, sí podemos decir que evitar el trauma repetido (ciclismo, equitación), sedestación prolongada y el control del estrés ayudan a no agravar el dolor.

Vivir con una prostatitis crónica no es fácil, debido a la sintomatología que produce, ocasiona un grado de ansiedad y depresión importante. Estas emociones pueden amplificar el dolor y empeorar los síntomas. Por ello resulta de gran utilidad un manejo adecuado del estrés.

Cuántas-revisiones-anuales-de-próstata-son-las-adecuadas

Cuántas revisiones anuales de próstata son las adecuadas

Se recomienda realizar una visita anual al urólogo a partir de los 50 años para la prevención del cáncer de próstata. Si tenemos antecedentes familiares debemos adelantarlo a los 45 años.

Si se presenta cualquier otro síntoma prostático (necesidad de orinar frecuentemente, por la noche, disminución de la fuerza, interrupción del flujo miccional, dolor al eyacular, etc.)  debemos acudir al urólogo cuando se presente y realizar las revisiones recomendadas.

En la prostatitis crónica el síntoma principal es el dolor, que se localiza fundamentalmente en periné, testículos, área suprapúbica y pene. También puede aparecer dolor al eyacular y al orinar.

El dolor puede acompañarse de síntomas urinarios como frecuencia y urgencia y disfunción sexual. Entre un 15 y un 40 % de los pacientes con prostatitis presentan problemas de erección.

En ocasiones podemos ver alteraciones de PSA en pacientes con prostatitis bacteriana o abacteriana, aunque no es lo habitual.

Nosotros siempre recomendamos que ante la aparición de cualquiera de estos síntomas se consulte con el especialista en urología. En los casos de prostatitis crónica el seguimiento multidisciplinar permite llevar a cabo un tratamiento más eficaz.  

Consejos profesionales para cuidar la próstata

Hay una serie de hábitos que nos pueden ayudar a mantener una próstata sana y sobretodo cuando ya existe dolor pélvico, evitar que empeore.

  • Dieta adecuada.
  • Evitar estreñimiento.
  • Evitar permanecer mucho tiempo sentado.
  • Evitar deportes o actividades con impacto pélvico. Montar en bicicleta, en moto, correr, series exigentes de abdominales, etc.
  • Se recomienda caminar y nadar.
  • Estirar diariamente.
  • Uso de cojín/flotador pélvico (no siempre alivia).
  • Evitar el tabaco.
  • Evitar el alcohol.
  • Descanso adecuado.
  • Control del estrés. Recomendable practicas de meditación.
  • Protección de la zona pélvica del frío y humedad.
  • Aplicación de calor seco en la zona pélvica.

Dieta y alimentos que ayudan a mantener la próstata sana

Se recomienda una dieta rica en fibra, frutas y verduras frescas. Esto ayudará también a mantener un adecuado ritmo intestinal y evitar el estreñimiento.

Las bebidas alcalinas se consideran bebidas adecuadas para la próstata,

ya que no irritan, a diferencia de las acidas. Por ejemplo, los zumos verdes con pepino, espinaca, apio, manzana verde, aguacate son muy recomendables.

Algunos suplementos como el pysillium también pueden aliviar los síntomas, además de ayudar a regular el transito intestinal.

El tratamiento prolongado con antibióticos, como Ciprofloxacino u otros,  suele alterar el microbioma intestinal y del tracto urinario. El microbioma es el conjunto de bacterias que habitan de forma natural en nuestro intestino y aparato urinario y que nos defienden de agresiones y posibles infecciones. Se ha visto que los pacientes que presentan infecciones de repetición tienen alterada esta barrera defensiva. Es recomendable los suplementos con probióticos y prebióticos, sobretodo tras tratamientos prolongados con antibióticos.

Alimentos que no se deben tomar si se padece de prostatitis

Lo normal cuando se padece una prostatitis crónica/síndrome de dolor pélvico crónico es que se presenten ciertas sensibilidades a alimentos, bebidas y suplementos. Estos pueden variar de unos pacientes a otros. En líneas generales recomendamos evitar los siguientes alimentos, ya que pueden agravar los síntomas:

  • Comida picante
  • Café. El café cafeinado irrita la próstata más que el descafeinado.
  • Té.
  • Guindilla/chile.
  • Chocolate negro, también puede irritar la próstata, aunque menos que el chocolate con leche.
  • Bebidas alcohólicas: destilados, vino o cerveza deben evitarse en la prostatitis.
  • Cítricos y zumos de cítricos, como naranja y pomelo.
  • Azúcar refinado.
  • Harinas refinadas.

Ejercicios para mantener la próstata en buen estado

Se recomienda no realizar ejercicios o actividades que provoquen un impacto o congestión pélvica como: permanecer mucho tiempo sentado, montar en bici, montar en moto, montar a caballo, correr. Todas estas actividades pueden agravar o desencadenar el dolor en próstata, sobretodo cuando estamos sentados.

Los ejercicios o deportes que aumenten la presión intraabdominal, trasmitirán esa presión al suelo pélvico, como: series repetidas de abdominales, sentadillas, levantamiento de pesas, etc. Por tanto, son desaconsejables.

Recomendamos deportes que no generen impacto, como: caminar, nadar (evitar estilo braza), elíptica y ejercicios de estiramientos pélvicos y generales.

El yoga es controvertido en la afección de próstata, se recomienda el yoga restaurativo o nidra, que además ayudan a un adecuado control del estrés, esencial en la presencia de dolor. Desaconsejamos la practica de yoga hatha, vinyasa o ashtanga, ya que requieren una contracción activa del suelo pélvico.

Cómo-aliviar-y-evitar-los-dolores-de-prostatitis-crónica-con-ejercicio

Cómo aliviar y evitar los dolores de prostatitis crónica con ejercicio

Cuando aparece dolor pélvico asociado a prostatitis debemos descartar la presencia de un síndrome miofascial pélvico. El síndrome miofascial pélvico es una respuesta defensiva de la musculatura pélvica ante la inflamación/infección de la próstata. El músculo se encuentra acortado e hipertónico, en la gran mayoría de los casos. Es muy frecuente que cuando aparece dolor pélvico se recomienden ejercicios de Kegel, esto suele empeorar el dolor. Estos ejercicios tienen como objetivo fortalecer la musculatura pélvica, pero como decíamos en el dolor asociado a prostatitis lo habitual es que el músculo este contracturado, luego solo vamos a conseguir sobrecargarlo más. Por ello, desaconsejamos absolutamente los ejercicios de Kegel en hombres con prostatitis/síndrome de dolor pélvico crónico, al menos hasta que se descarte la presencia de un síndrome miofascial asociado.

Son muy recomendables los estiramientos pélvicos con dispositivos internos (dilatadores), ya que ayudan a estirar la musculatura del suelo pélvico y alivian de forma significativa el dolor. Generalmente se afecta también la musculatura extrapélvica, como: glúteos, espalda baja, abdomen, muslos, etc. Por ello recomendamos también estiramientos de estos grupos musculares.

 

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