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El dolor testicular: causas más frecuentes

Dolor testicular hombres

El dolor testicular ya sea agudo o crónico supone un reto diagnostico para los médicos y un dolor muy frustrante e incapacitante para los pacientes. Primero el dolor debe ser valorado por un especialista en urología, ya que hay una gran variedad de causas que pueden ser el origen del dolor testicular y que deben ser tratadas. Cuando el dolor se convierte en crónico ya es un problema en sí mismo, cuando la causa ya ha sido diagnosticada y tratada, podemos enfocarnos en el tratamiento del dolor.

Se define como dolor testicular crónico aquel síndrome doloroso constante o intermitente de una duración de al menos tres meses y que interfiere con las actividades de la vida diaria.

El dolor testicular es un motivo de consulta muy habitual en los servicios de atención primaria y urología, se calcula que hasta un 2,5 % de las consultas de urología se deben a dolor testicular o escrotal. Puede aparecer a cualquier edad, aunque en la década de los treinta años es mas frecuente.

Causas más comunes del dolor testicular

La causa de dolor testicular crónico no puede ser identificada con exactitud hasta en un 50% de los casos, considerando que la causa es idiopática o desconocida.

Existen un conjunto de causas que pueden dar lugar a dolor, tanto agudo como crónico. Muchas de ellas pueden comenzar como dolor agudo y cronificarse con el tiempo:

  • Torsión testicular: que da lugar a un dolor muy agudo y se trata de una emergencia médica. El retraso del tratamiento quirúrgico podría llevar a la pérdida del testículo, infertilidad u otras complicaciones. La torsión testicular se debe a que el testículo no se encuentra bien sujeto a la bolsa escrotal y se gira sobre el cordón espermático, esto hará que se interrumpa la llegada de sangre hasta el testículo. Esto puede ocurrir debido a un trauma, por ejercicio físico intenso o de forma espontánea.
  • Tumor: cuando aparece alguna masa palpable en el testículo o masas escrotales, se debe acudir siempre al urólogo, sobre todo si se acompaña de dolor. Puede tratarse de una lesión de origen tumoral, en el inicio puede cursar sin dolor.
  • Trauma: es relativamente frecuente que los testículos puedan sufrir algún tipo de golpe en las actividades diarias o en la práctica de algún deporte. La lesión o golpe en los testículos pueden ocasionar tanto dolor agudo, como posteriormente crónico.
  • Varicocele, hidrocele, espermatocele: siendo el más frecuente el varicocele, en estos casos la presencia de dolor es determinante en la consideración de tratamiento quirúrgico.
  • Hernia inguinal: la reparación de una hernia inguinal (hernioplastia/herniorrafia) puede ser una causa de dolor inguinal y testicular si por la reparación quedan afectados los nervios que recogen la sensibilidad de esta zona, como el nervio ilioinguinal, iliohipogástrico o genitofemoral. La presencia de la propia hernia, antes de la reparación, puede dar lugar también a dolor testicular o escrotal.
  • Cálculos renales: durante el desarrollo embrionario los riñones se sitúan próximos a los testículos, esto explica porque la presencia de cálculos renales en el tracto urinario puede producir un dolor reflejo en los testículos. Esto se conoce como reflejo víscero-somático.
  • Infección de las vías urinarias: puede producir también, como explicábamos en el caso anterior, un dolor reflejo hacia el testículo o escroto.
  • Prostatitis: es frecuente que en los casos de prostatitis crónica bacteriana o abacteriana, el dolor y la inflamación puedan extenderse por todo el tracto genitourinario y ocasionar dolor testicular o escrotal.
  • Orquitis: la orquitis es la infección del testículo. Esta infección puede deberse a un virus (por ejemplo, el virus que causa la parotiditis o paperas) o a una bacteria. Cuando se debe a una bacteria, normalmente lo que ha sucedido es una extensión de la infección desde el epidídimo (epididimitis), ocasionando una infección del testículo y el epidídimo (orquiepididimitis). Inicialmente son causas de dolor agudo, pero pueden cronificarse.
  • Síndrome posvasectomía: después de la realización de la vasectomía puede aparecer dolor en testículo y zona escrotal. Se calcula que este dolor puede aparecer con cierta frecuencia tras la cirugía, aunque no es frecuente la consulta por este dolor.
  • Afectación de la musculatura abdominal: debemos tener en cuenta que durante el desarrollo embrionario el músculo cremáster (músculo que tapiza el testículo y es responsable de su ascenso) se origina a partir de prolongación del músculo oblicuo abdominal interno. Por ello el síndrome miofascial del músculo oblicuo abdominal o músculos adyacentes a este, pueden ser responsables del dolor testicular.
  • Dolor lumbar: el dolor testicular y el dolor lumbar pueden aparecer a la vez y deberse a una causa común, provocados por la presencia de hernias lumbares, espondilolistesis, estenosis del canal medular, etc. Todas estas patologías pueden comprimir nervios que tienen un origen lumbar (nervio ilioinguinal o nervio genitofemoral) y que se encargan de recoger la sensibilidad del testículo, ingle y base del pene. Cuando hay una compresión en su lugar de origen puede aparecer un dolor lumbar irradiado o reflejado a los testículos.
  • Neuropatía diabética: debido a la diabetes puede aparecer un dolor de características neuropáticas (quemazón, ardor, sensación alfileres y aguas, sensación de acorchamiento de la zona, etc.) en la zona pélvica y lumbar, siendo muy parecido al preste en hernias lumbares o sacras.

Síntomas que pueden producir el dolor de testículos

El dolor testicular es un dolor muy invalidante que puede ocasionar importantes limitaciones en la vida social, laboral y sexual de quien la sufre. Es perfectamente entendible, que esto se acompañe de un estado de ánimo ansioso y deprimido.

El dolor puede estar presente de forma sorda y mantenida a lo largo del día o estar ausente y desencadenarse tras determinadas actividades: como estar sentado durante un rato, conducir, tras esfuerzos físicos, en el momento de la eyaculación o tras la eyaculación.

Este dolor puede presentarse en forma de ardor, presión, sensación de acorchamiento, sensación de pesadez o contractura muscular, etc. Puede acompañarse de clínica como escozor al orinar (disuria), aumento de la frecuencia o urgencia miccional. También es típico la disminución de la calidad de la erección, disminución del orgasmo y dolor durante y después de la actividad sexual.

Normalmente este dolor comienza siendo agudo por alguna de las causas que hemos comentado e incluso después de haber tratado y resuelto la causa, el dolor persiste y se convierte en crónico. Esta conversión del dolor agudo a crónico es un fenómeno muy complejo y estudiado.

Una de las razones que pueden justificar esta conversión del dolor, es un aumento de la sensibilidad del paciente al dolor, es decir, percibe antes el dolor o percibe dolor sin estimulo doloroso, por ejemplo, el desencadenado por el roce de la ropa interior (alodinia). Esto se debe a un cambio y a una remodelación en la modulación y trasmisión del dolor tanto en el sistema nervioso periférico como central, que hace al paciente más vulnerable a padecer dolor crónico.

Normalmente este dolor suele aparecer en uno de los lados e irradiarse o reflejarse en otras zonas. En el caso del varicocele, es mucho más frecuente que se de dolor en testículo izquierdo e ingle, esto se debe a que existen diferencias en el recorrido anatómico de la vena espermática, haciendo que la vena izquierda sea mucho más susceptible de desarrollar patología.

Puede suceder también, como ya hemos visto en las causas, el dolor lumbar reflejado en testículos, esto puede ocurrir en hernias discales lumbares que compriman fibras nerviosas que den origen al nervio genitofemoral, responsable de recoger la sensibilidad del testículo.

La combinación de ciática y dolor testicular es mucho menos frecuente, ya que cuando hablamos de ciática el dolor suele estar originado en raíces lumbares que se encuentran más bajo que las raíces lumbares que dan origen al nervio genitofemoral. No obstante, si existiesen, por ejemplo, hernias discales en varios niveles, podría aparecer la combinación de ciática y dolor testicular.

Puede suceder también que este dolor se deba a un síndrome miofascial abdominal, la afectación de la musculatura abdominal, podría dar lugar a dolor muscular y testicular. Es típico en la afectación del músculo oblicuo abdominal.

Quiénes pueden padecer dolor testicular con mayor probabilidad

El dolor testicular puede aparecer en niños, adolescentes y adultos. El dolor testicular en niños suele ser un dolor agudo y el crónico es típico de los adultos.

La causa más frecuente de dolor testicular en niños es la torsión testicular y supone, como comentábamos antes, una emergencia médica. El dolor testicular en adolescentes puede tener, también esta misma causa, aunque ya es menos frecuente. Cuando tiene lugar la torsión testicular desaparece el reflejo cremastérico (contractura testicular que hace que el testículo ascienda) y es uno de los signos que pueden ayudar al diagnóstico. También es muy importante, la ecografía doppler donde podrá verse una disminución del riego sanguíneo.

En los adultos muchas veces el dolor comienza siendo agudo, ocasionado por una epididimitis, prostatitis, cálculos renales y otras causas antes comentadas y acaba convirtiese en crónico, incluso a pesar de haber tratado la causa que lo originó.

La década de los treinta años es en la que va a aparecer con más frecuencia este tipo de dolor.

Cómo se diagnostica el dolor testicular en los pacientes.

En el diagnóstico es imprescindible una adecuada historia clínica y exploración física. En este tipo de dolor las pruebas de imagen son de gran ayuda como: ecografía, ecografía doppler, resonancia magnética o escáner. También es necesario en la mayoría de los casos el análisis y cultivo de orina.

 Muchas veces nos encontramos que a pesar de que todas las pruebas complementarias son estrictamente normales, el dolor persiste. En estos casos tenemos que pensar en una posible afectación de la musculatura tanto abdominal, como del suelo pélvico o bien en una implicación de los nervios genitofemoral, ilioinguinal o nervio pudendo.

Tratamientos para aliviar o eliminar el dolor testicular en Madrid

El tratamiento puede variar mucho según la causa que origine ese dolor. En algunos casos será precisa la intervención quirúrgica como es el caso de la torsión testicular, hernia inguinal o varicocele.

En cambio, cuando se trata de una epididimitis o prostatitis bacteriana los antibióticos serán fundamentales para el tratamiento.

profesionales para tratar el dolor testicular en Madrid

En Clínica Itza tratamos de abordar de forma multidisciplinar la presencia de dolor testicular crónico, contamos con varias herramientas que nos pueden ayudar:

  • Tratamiento médico: antiinflatorios, antidepresivos (duloxetina, amitriptilina, etc.), anticonvulsivantes (gabapentina, pregabalina, etc.). Los antagonistas alfa adrenérgicos (tamsulosina, doxazosina, etc.) pueden ayudar a reducir el posible espasmo u obstrucción funcional y reducir los síntomas urinarios.
  • Tratamiento síndrome miofascial: cuando el origen del dolor se deba a una afectación de la musculatura abdominal o del suelo pélvico. Incluiría bloqueo de puntos gatillo musculares o la infiltración de toxina botulínica.
  • Bloqueo y/o radiofrecuencia: cuando sospechemos que el dolor se debe a la afectación de los nervios genitofemoral, pudendo o ilioinguinal.
  • Psicología (terapia EMDR): podemos encontrar una perpetuación del dolor testicular por ansiedad. Esto puede suceder en cualquier dolor crónico, ya que emociones como la ansiedad o la depresión juegan un papel fundamental en la modulación del dolor. Es típico que, con el estrés, el dolor aumente. Terapias como el EMDR, ayudan a procesar situaciones difíciles e integrarlas de forma sana en nuestra vida.
  • Fisioterapia del suelo pélvico y abdomen: si queremos conseguir la máxima eficacia de los tratamientos anteriores, resulta fundamental combinarlos con una fisioterapia específica del suelo pélvico y/o abdomen.

Consejos para evitar el dolor testicular

Hay determinadas acciones o hábitos que pueden hacer que el dolor testicular se reduzca o evitar su aparición, como: la colocación de dispositivos que elevan el testículo (como suspensorios), la aplicación de calor, la protección testicular en la practica de deportes, mantener relaciones sexuales seguras y seguir controles rutinarios recomendados por el especialista en urología.

En Clínica Itza realizamos un abordaje multidisciplinar de este dolor, de forma personalizada. Tratando de tener en cuanta las posibles causas que puedan estar haciendo que el dolor no desaparezca, a pesar de haber tratado la enfermedad de base, como epididimitis, varicocele, hernia inguinal, etc.

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