Bótox para aliviar el dolor de la próstata

El agrandamiento de próstata o hipertrofia benigna de próstata es una patología muy frecuente en los hombres, sobre todo a partir de los 40, 45 años. Existen varios tratamientos para disminuir los síntomas y mejorar la calidad de vida, entre ellos la toxina botulínica (Botox®).

¿Qué es el agrandamiento de próstata y por qué se produce?

La próstata tiene aproximadamente el tamaño de una castaña, cuando se produce un aumento del número de células y crece, hablamos de hipertrofia benigna de próstata.

La frecuencia de esta patología tiene relación con el envejecimiento de la población y los cambios en el estilo de vida. Hasta el 90% de los hombres mayores de 70 años presentan síntomas por esta causa. Las principales razones implicadas en el crecimiento de la próstata, son:

  • Edad avanzada
  • Cambios hormonales: descenso de testosterona y aumento de estrógenos.
  • Cambios en la acción de la 5 alfa-reductasa, encargada del metabolismo de las hormonas sexuales masculinas.

La próstata se encuentra debajo de la vejiga y es atravesada por la uretra. La zona próxima a la uretra es la que crece primero, por tanto, va a provocar una obstrucción al flujo de la orina, dificultando su salida y dando lugar a síntomas urinarios molestos:

Síntomas obstructivos:

  • Dificultad para iniciar la micción
  • Pérdida de fuerza e interrupción de la micción
  • Sensación de vaciado incompleto
  • Dolor en el bajo vientre
  • Incontinencia urinaria
  • Goteo Postmiccional

Síntomas irritativos:

  • Necesidad de orinar de forma constante (Polaquiuria)
  • Aumento de la micción durante la noche (Nicturia)
  • Molestias y escozor (Disuria)
  • Urgencia

Diagnóstico del agrandamiento de próstata

Para el diagnostico será necesario:

  • Historia clínica detallada que recoja todos los síntomas de frecuencia, urgencia, sensación de vaciado incompleto, molestias, etc. Existen varios cuestionarios que permiten recoger toda la información de forma detallada.
  • Exploración física: que incluirá un tacto rectal, donde se aprecia el tamaño, consistencia de la glándula y la presencia o no de dolor.
  • Análisis de orina: nos permite descartar la presencia de infección.
  • Análisis de sangre: para el análisis de la creatinina y PSA.
  • Estudio del flujo urinario: cuando el flujo es lento indica una obstrucción en el tracto de salida en la gran mayoría de los casos.
  • Ecografía abdominal/transrectal: nos permite medir el tamaño de la próstata y la cantidad de orina que queda sin evacuar.

La resonancia magnética y la biopsia de próstata se emplean para el diagnostico del cáncer de próstata, generalmente no son necesarios en el caso de la hipertrofia benigna de próstata, a no ser, que se quiera descartar malignidad.

Tratamientos para el agrandamiento de próstata

El tratamiento siempre debe ser individualizado y consta de varios pilares:

  • Medidas higiénico dietéticas: los síntomas pueden aliviarse si se evita una vida sedentaria, consumo de alcohol y café, fármacos que puedan agravar los síntomas (anticolinérgicos, diuréticos), exposición al frio e ingesta de agua, sobretodo a ultima hora del día.
  • Tratamiento médico: podemos conseguir con diferentes medicamentos reducir el tamaño de la próstata y aliviar en gran medida los síntomas. Los más empleados son los inhibidores de la 5 alfa-reductasa (finasteride, dutasteride) y los bloqueantes alfa-adrenérgicos (doxazosina, tamsulosina)
  • Tratamiento quirúrgico: cuando el tratamiento médico no funciona o aparecen complicaciones como retención de orina, infecciones de repetición, hematuria… está indicado el tratamiento quirúrgico. La técnica más empleada es la resección transuretral de la próstata (RTU), que permite accediendo a través de la uretra, eliminar parte del tejido prostático. También puede emplearse láser en esta cirugía para eliminar el tejido prostático.

Bótox para próstata

La sintomatología típica de la hipertrofia benigna de próstata esta también presente en otras afecciones del tracto urinario como: dolor pélvico crónico, prostatitis crónica abacteriana y prostatitis crónica bacteriana.

La sintomatología podría aliviarse con la inyección de toxina botulínica en el interior de la próstata y suponer una mejora en la calidad de vida del paciente.

La toxina botulínica es una neurotoxina que impide la contracción muscular. En el interior de la próstata encontramos fibras musculares, al evitar que se contraigan y permanezcan relajadas, podemos obtener una mejoría de los síntomas, como: el dolor posteyaculatorio, quemazón uretral, dolor en punta del pene, etc.

Se introduce guiado por ecografía, habitualmente transrectal o a través del periné. Se trata de un procedimiento ambulatorio. Este fármaco también se emplea en la vejiga hiperactiva. Al introducir la toxina botulínica en el músculo vesical (detrusor) evita las contracciones involuntarias y aumenta la capacidad la vejiga, mejorando los síntomas y calidad de vida del paciente.

Consejos para cuidar la próstata

  • Alimentación saludable
  • Revisiones periódicas ante la aparición de síntomas
  • Beber agua de manera regular
  • Evitar alcohol y tabaco

Ejercicios para cuidar la próstata

Es importante, sobre todo si existe dolor pélvico, evitar aquellos deportes que produzcan impacto directo o indirecto en la zona pélvica.

No es aconsejable, por ejemplo, montar en bicicleta, a caballo, correr, etc. Estos deportes producen microimpactos en la zona y pueden hacer que se inflame la próstata y que los músculos del suelo pélvico se contraigan como respuesta defensiva.

son aconsejables todos aquellos deportes o ejercicios que eviten el impacto y sean de intensidad moderada, por ejemplo: nadar, caminar y practicar elíptica. También son necesarios los estiramientos generales de todo el cuerpo, un buen ejercicio físico para conseguirlo es el yoga.

Respecto a los ejercicios de Kegel, cuando existe dolor pélvico, están absolutamente contraindicados. Existe la idea extendida de que son de gran de ayuda en todas las patologías del suelo pélvico, pero esto no es así. Cuando hay dolor, generalmente existe también una contractura de la musculatura pélvica, estos ejercicios no hacen otra cosa que sobrecargar más al músculo. La consecuencia es el aumento del dolor.

Si tienes cualquier duda o quieres una valoración en Clínica Itza, estaremos encantados de poder ayudarte.

 

Deja un comentario